El ocaso de un excéntrico | TELEDIEZ

CARLOS MENEM EL PRESIDENTE QUE MARCÓ LOS 90´   El ocaso de un excéntrico   Farandulero, familiar, ingenioso y las patillas -prolongadas por las mejillas, mitad blancas mitad negras-  Menem nunca dejó de estar donde más le gustaba: en el centro de la at...

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El ocaso de un excéntrico

Publicado por: Rodrigo
02/14/2021 09:48 PM
En distintas épocas Carlos Menem supo estar en el tapete en Argentina. El expresidente falleció ayer en una clínica de Buenos Aires a los 90 años.
En distintas épocas Carlos Menem supo estar en el tapete en Argentina. El expresidente falleció ayer en una clínica de Buenos Aires a los 90 años.

CARLOS MENEM EL PRESIDENTE QUE MARCÓ LOS 90´

 

El ocaso de un excéntrico

 

Farandulero, familiar, ingenioso y las patillas -prolongadas por las mejillas, mitad blancas mitad negras-  Menem nunca dejó de estar donde más le gustaba: en el centro de la atención.

 

Activó en política casi hasta el final, el expresidente argentino había llegado a participar en las primeras reuniones virtuales del Senado a raíz de la pandemia de coronavirus, en su papel de representante de La Rioja, cargo que mantenía desde el 10 de diciembre de 2005. Pero una neumonía severa diagnosticada el 13 de junio, que se agravó por sus problemas diabetes, deterioró mucho su salud en las últimas semanas. Estuvo primero en el Instituto Argentino del Diagnóstico (IADT) y luego en el Sanatorio Los Arcos, de Palermo. Ayer falleció a los 90 años.

 

Frondosas, excéntricas, exageradas, se puede decir que las patillas del exmandatario argentino Carlos Saúl Menem fueron un reflejo de su carácter particular, un carácter que materializó por una década, la de 1990, el sueño argentino de vivir en el mejor de los mundos: el más divertido, el más auténtico, el más ostentoso.

 

Oriundo de  La Rioja en 1995 Menem se convirtió en el primer presidente en ser reelegido en 50 años. En su primer gobierno forjó un boom económico; en el segundo, una crisis traumática.

 

Abogado, gobernador y senador, el riojano estuvo dos veces preso durante los regímenes militares de los años 70 y 80 y fue dos veces condenado por casos de corrupción y tráfico de armas. Evitó la cárcel por la inmunidad parlamentaria y, en los últimos años, fue absuelto.

 

Le decían "el turco", en referencia a sus raíces sirio-libanesas, raíces que definieron su familia, su personalidad e incluso su vida privada, tantas veces protagonista de la prensa sensacionalista.

 

Menem es una de las respuestas a esa pregunta que apasiona a politólogos del mundo sobre qué es el peronismo.

 

Una respuesta, cómo no, compleja, porque aunque resume con precisión al movimiento, también complejiza la definición de la corriente política más importante de la historia de Argentina.

 

Fue al mismo tiempo un político populista y de derecha, pro-Estados Unidos y patriotero, católico y musulmán, que fue perseguido por el régimen militar pero luego indultó a los represores y primero se alió pero luego hostigó a los guerrilleros montoneros.

 

Como Juan Domingo Perón, presidente al que conoció, admiró y alguna vez criticó, Menem usó la contradicción como herramienta política: prometió no honrar la deuda pero la pagó, ofreció reclamar las islas Malvinas/Falklands pero negoció con Reino Unido, privatizó empresas pero se jactaba de ser nacionalista.


Muchos consideran que, por sí solo, su primer gobierno, entre 1989 y 1995, fue el mejor de los últimos 40 años en Argentina: eliminó la hiperinflación, estabilizó la política, promovió el consumo y la apertura, recibió apoyo internacional y generó consenso nacional para cambiar la Constitución.

 

Pero su segundo mandato es, al tiempo, visto como uno de los peores de la historia nacional: la corrupción política y judicial se desbordaron, los escándalos del presidente fueron vergüenza internacional y el modelo económico, basado en la paridad entre el dólar y el peso —la llamada "convertibilidad"—, probó ser una ficción que eventualmente desataría la peor crisis económica en décadas, en 2001.

 

Su figura tras la presidencia estuvo marcada por imputaciones judiciales, su matrimonio con la Miss Universo chilena Cecilia Bolocco y dos votos históricos en el Senado: rechazó las retenciones fiscales al campo propuestas por Cristina Kirchner en 2015 y la despenalización del aborto en 2018. Ambos proyectos fracasaron.

Menem fue Senador hasta su muerte gracias a sus devotos electores de La Rioja, una provincia pobre, despoblada y conservadora en la que su familia, llegada de Siria en la primera mitad del siglo XX, construyó un pequeño imperio comercial y vinícola.

En esa tierra árida y montañosa, tuvo decenas de extravagantes propiedades, entre ellas "La Rosadita", una mansión con la misma estética de la Casa Rosada presidencial.

 

Su vida privada no solo fue asunto de Estado, sino una herramienta durante su ascenso político para lograr reconocimiento.

 

En su lista de excentricidades se encuentran autos de colección, helicópteros, animales exóticos, el "Menemóvil" con el que hacía campaña y la promesa —incumplida— de un sistema de vuelos espaciales con el que se podría viajar de Argentina a Japón en dos horas.

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, decretó tres días de duelo nacional y expresó su "profundo pesar" por el fallecimiento de Menem.

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